Comparativa de drones DJI para producción audiovisual: Mavic 2 Pro vs Mavic 2 Zoom vs Phantom 4 Pro v2.0

Cámara del Mavic 2 Pro

Comparativa de drones DJI para producción audiovisual: Mavic 2 Pro vs Mavic 2 Zoom vs Phantom 4 Pro v2.0

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En esta comparativa de drones DJI para producción audiovisual así como de sus cámaras, explicamos con todo detalle las características que más nos han gustado de los modelos: Mavic 2 Pro vs Mavic 2 Zoom vs Phantom 4 Pro v2.0,  para este tipo de trabajo.

Vivimos un tiempo convulso en cuanto al lanzamiento de drones. Se han vuelto muy populares, y la marca líder en el sector nos acostumbra al frecuente lanzamiento de nuevos modelos de drones. La última gran noticia fue el lanzamiento de la gama Mavic 2, con dos drones muy parecidos pero con una gran diferencia: la cámara. Son los Mavic 2 Pro y Mavic 2 Zoom.

Si estás pensando en adquirir un dron y la variedad de la oferta te abruma, aquí daremos algunas claves sobre tres de los principales drones DJI en el mercado para ayudarte a comprender sus diferencias y aclarar qué dron es el más apropiado para ti. Nos centraremos en el Mavic 2 Pro por ser el contendiente serio más reciente en el mercado, y lo compararemos con su hermano el Mavic 2 Zoom y el Phantom 4 Pro 2.0; hasta ahora, el dron de DJI de gama semiprofesional que mejores resultados daba.

Antes de seguir con la comparativa, no obstante, hemos de decir que no hemos tenido la oportunidad de comparar estos tres drones simultáneamente. Sin embargo, hemos analizado con detalle las características de cada uno de ellos, y este artículo es fruto de una investigación exhaustiva apoyada en datos oficiales proporcionados por DJI, experiencias de usuarios y nuestra propia experiencia como pilotos y como expertos en realización audiovisual. Si lees este artículo y tu experiencia difiere por algún motivo de algo de lo que aquí explicamos, te invitamos a que participes en la sección de comentarios.

Mavic 2 Pro:

El Mavic 2 Pro es la flamante nueva propuesta de DJI. Fue anunciado y lanzado el 23 de agosto tras varias filtraciones, y es el dron de referencia que usaremos para comparar con los demás.

¿Por qué es un dron tan a tener en cuenta?

Hace dos años DJI estrenó la línea Mavic: drones plegables y ligeros, de precio algo más contenido que la gama Phantom, hasta entonces la más exitosa de la compañía. Esta nueva gama que ya todos conocemos, destacaba por ofrecer drones ultraportátiles con cámaras capaces de dar una calidad de imagen suficiente para la mayoría de los consumidores. Su única pega: la cámara no era tan buena como la de los Phantom 4, y notablemente peor que la del Phantom 4 Pro, lanzado en las mismas fechas. De esta forma, si querías un dron de la gama prosumer o semiprofesional de DJI, tenías que decantarte entre apostar por la calidad de imagen y la portabilidad. No obstante, el tiempo pasa para todos, y dos años en un sector tan tecnológico como el de los drones son una eternidad.

El Mavic 2 Pro mantiene la filosofía de ofrecer un dron pequeño y plegable (a pesar de que su tamaño y peso hayan aumentado ligeramente), pero asalta con un cuchillo entre los dientes al Phantom 4 Pro, con su nueva cámara construida en alianza con Hasselblad. Mucho se ha especulado sobre el grado de implicación de Hasselblad en el desarrollo de esta nueva cámara.

La cámara Hasselblad

Los más suspicaces hablan de la posibilidad de que Hasselblad, una marca conocida por sus cámaras de gran formato, se haya limitado a prestar su nombre a DJI a golpe de talonario. Determinadas fuentes, por el contrario, hablan de que Hasselblad se ha centrado en diseñar el sensor y trabajar en la gestión que éste hace del color. Lo que podemos asegurar sin temor a equivocarnos es que una firma con la reputación de Hasselblad no se arriesgaría a ensuciar su nombre poniéndolo a una cámara que no fuera sobresaliente, y tanto las especificaciones como las pruebas demuestran que la cámara del Mavic 2 Pro es ciertamente sorprendente. ¿Y por qué decimos que es sorprendente? Porque el Mavic 2 Pro esgrime unas cuantas características que, sobre el papel, nos llaman mucho la atención ya que ascienden radicalmente de categoría al Mavic 2 Pro, y lo alejan a nuestro juicio de ser un juguete caro.

Sensor de una pulgada y 20 megapíxeles

El tamaño del sensor por norma general es un buen indicativo de la calidad de una cámara: no es lo mismo apiñar un montón de píxeles en un sensor pequeño que hacerlo en uno de mayor tamaño, ya que un sensor más grande repercute directamente en una mayor calidad de imagen. Aunque una pulgada sea pequeña en comparación con otras cámaras, en el mundo de los drones se trata de un tamaño considerable, en especial para integrarla en un dron tan pequeño.

Grabación en H.264 y H.265 a 100 Mb/segundo

Muchos pilotos huyen como de la peste del códec H.265: se requiere un equipo bastante avanzado para visionar y editar vídeos grabados en este códec, y eso en un mundo en el que queremos las cosas instantáneas hace que muchos no quieran enredarse con el H.265. No obstante, cuando quieres realizar un vídeo de calidad profesional, tener la capacidad de escoger en qué formato se graba es clave. ¿Por qué? Para los aficionados, vamos a estar de acuerdo en algo muy básico, y es que la cantidad de píxeles de un vídeo no es el único baremo para medir su calidad. Sin ir más lejos, el Mavic Pro original también grababa a 4K. ¿Por qué actualizar entonces si el Mavic 2 Pro no pasa de estos ya conocidos 4K?

La respuesta es que hay muchísimos parámetros que influyen en la calidad de un vídeo, como son la calidad de la lente, el rango dinámico, el tamaño del sensor, el tipo de obturación, la profundidad de los colores, el formato con el que se graba… El formato no es otra cosa que la gestión que hace la máquina para almacenar la imagen en su interior. Pues bien, dentro de una resolución de 4K podemos almacenar la información más comprimida (tasa de bits baja) o menos comprimida (tasa de bits alta), pero también con diferentes formatos. El H.265 es un códec mucho más eficiente que el H264, motivo por el que requiere mucho más poder de procesamiento por parte de los equipos que graban y que lo reproducen.

Para entender la evolución en este sentido hay que entender que el viejo Mavic Pro grababa a 4K, sí, pero a un máximo de 60 Mb/segundo en H.264, y el Mavic 2 Pro puede hacerlo a 100 Mb/segundo y en H265. Sí, las cifras hablan claro, ¿pero en qué lo notamos en la práctica si mi viejo Mavic se veía estupendamente?

Si has grabado vídeo con drones alguna vez no habrás podido evitar comprobar cómo en determinadas circunstancias, según lo que estuvieras grabando, el vídeo se veía francamente mal por muchos 4K que tuviera. Hablamos, por ejemplo, de planos cenitales en un campo de hierba, planos a ras de una pradera de trigo o tomas en las que el dron se mueve cerca de las ramas de los árboles. Estos elementos cuentan con mucho detalle que se mueve demasiado rápido para que toda esa información quepa bien a 60 Mb/segundo en un formato resultón pero anticuado como el H.264. Aumentar la tasa de bits y dotar a la cámara de un formato más eficiente hace que el vídeo que puedas grabar de este modo capture muchísimo mejor estos detalles. Es costoso de editar y reproducir, y brilla especialmente a la hora de solucionar un problema que sólo se presenta en determinados casos, y es lo que a nosotros nos hace pensar que el Mavic 2 Pro juega en una liga muy superior a la de su antecesor.

Si queréis ahondar en las diferencias entre el H.264 y el H.265 hace un tiempo escribimos una entrada sobre ello.

14 pasos de rango dinámico

El rango dinámico es la medida que utilizamos para conocer cuánta diferencia de luz puede registrar una cámara entre el punto más oscuro (el negro total) y el punto más claro (el blanco absoluto). Cuanto mayor sea el rango dinámico, más difícil será que los detalles del vídeo se quemen o se subexpongan.

Apertura de diafragma variable

En su predecesor el piloto estaba limitado por una apertura fija, lo que significaba que en condiciones luminosas (es decir: casi siempre que se graba con dron), aún con un ISO fijado en 100, había que aumentar la velocidad de obturación para no quemar la imagen. En algunas ocasiones con movimientos suaves es algo salvable, pero no respetar la regla de los 180º por la que el tiempo de exposición de un frame ha de durar de tiempo de lo que dura la exposición de cada frame (el valor del shutter speed o velocidad de obturación), hace que perdamos el motion blur inherente al lenguaje cinematográfico:

Este es uno de esos detalles que para un ojo aficionado pueden pasar por alto pero que sin duda repercuten en la impresión que el vídeo nos deja. Poder cerrar el diafragma nos da una buena herramienta de control sobre la exposición sin tener que renunciar al motion blur ni recurrir forzosamente a filtros de densidad neutra.

10 bit DLog-M

El Mavic 2 Pro da la posibilidad de grabar con un perfil de color de 10 bits, mientras que la mayoría de drones en su rango de precio lo hacen en 8 bits. ¿Qué significa esto?

En una imagen digital cada píxel tiene un valor diferente por cada uno de los tres colores de los que se compone: rojo, verde y azul. En una imagen de 8 bits hay 256 tonos de rojo, 256 tonos de verde y 256 tonos de azul entre los que elegir. Por combinatoria entonces, una imagen de 8 bits puede tener hasta 16,7 millones de colores diferentes. Por el contrario, los valores de una imagen de 10 bits ascienden a 1024 tonos diferentes por cada uno de los tres colores “primarios”, que se traducen a algo más de 1000 millones de colores diferentes. ¿Esto es relevante? Sí y no. La inmensa mayoría de monitores y televisores hoy en día utilizan una profundidad de color de 8 bits, lo que es más que suficiente para el ojo humano, así que no deberías sentirte culpable si a simple vista no sabes distinguir una imagen de 8 bits de una de 10 o 12 bits. Sin embargo, estos 10 bits, aunque “invisibles”, sí que almacenan cantidad de información de color, y esto es especialmente relevante cuando editas la imagen. Tener toda esa información extra hace que se puedan empujar los colores muchísimo más antes de producir el famoso banding, lo que da al editor un margen creativo mucho más amplio.

Por otra parte, ¿qué es el DLog-M? Vamos a intentar explicar qué sentido tiene grabar un paisaje precioso en un perfil de color que genera una imagen plana, dessaturada y fea:

Sabemos que todas las cámaras dan diferentes opciones de perfil de color a la hora de tomar fotografías o vídeo; algo así como los filtros de Instagram: sepia, blanco y negro, natural, saturado… ¿Qué es mejor? Si bien cambiar la cámara a modo sepia puede quedar resultón, al hacerlo estás almacenando una imagen adulterada que ha perdido muchos de los valores originales y que te va a costar Dios y ayuda volver a poner en color en postproducción, si es que lo consigues. Cuando se toman imágenes digitales, para permitir toda la flexibilidad en postproducción, intentarás tener el material de origen lo más puro posible. No obstante, la mayoría de cámaras de vídeo normalmente no son capaces de almacenar el 100% de la información que llega a sus sensores; cuando hacemos esto tenemos archivos en RAW, muy versátiles pero pesadísimos. La opción más parecida es almacenar esta información en un perfil logarítmico, que se encarga de interpretar los colores y las luces lo más planamente posible para que puedas “estirarlos” a placer en postproducción. No es tan perfecto como grabar en RAW, e igualmente lleva trabajo tocar los archivos después en el ordenador, pero es útil para preservar la mayor cantidad de detalles posible y para acomodar los vídeos registrados por diferentes cámaras. Por supuesto, un formato logarítmico en 10 bits es infinitamente más versátil que uno de 8 bits.

Valoración de estas características en el contexto de la producción audiovisual

Estas son las especificaciones más relevantes (para nosotros) de la cámara del  Mavic 2 Pro. Evidentemente, hay cámaras mucho mejores en el mercado, pero no debemos olvidar que la mayoría de éstas no vuelan, como sí lo hace el Mavic. Hemos querido profundizar al máximo en la descripción de sus características y lo que éstas implican, primero porque como realizadores de vídeo es a lo que nos dedicamos, y es lo que analizamos al adquirir una cámara, y segundo, porque nos parece ciertamente llamativo que DJI apueste tan fuerte por estas características en su Mavic.

Y es que el Mavic Pro original, bajo nuestro punto de vista, apuntaba a un mercado claramente consumidor: es verdad que su precio (alrededor de mil euros) no era para todos los bolsillos, y que sus capacidades de vídeo, sin ser perfectas, eran lo suficientemente buenas para generar vídeos de calidad y, en manos expertas, podía llegar a un resultado profesional. No obstante, su cámara era inferior a la de los Phantom, y al centrarse tanto en hacerlo ligero y portátil, hacía que fuera perfectamente plausible para cualquiera que saliera a hacer montañismo, rutas en bicicleta o cualquier actividad al aire libre el echar el dron en una pequeña bandolera sin condicionar en absoluto el viaje. El Mavic 2 Pro es bastante más caro y mejora muchísimo la cámara, añadiendo características pensadas expresamente para usuarios que estén dispuestos a pasarse largos ratos delante del ordenador editando su material, lo que a nuestro juicio evidencia que el público objetivo de este dron tiene una vocación mucho más profesional que el del viejo Mavic.

¿Y lo que no es la cámara?

Ya hemos hablado muchísimo de la cámara, pero el Mavic 2 Pro además incorpora muchas características que, si bien no serían capaces de vender un dron por ellas solas, son muy útiles, y son la prueba de que DJI ha pensado a conciencia en sus pilotos a la hora de diseñar el dron: esto es lo que se llama atención al detalle.

  • Almacenaje interno de 8 gb: nosotros siempre recomendamos llevar una checklist pre-vuelo de todo lo que hay que llevar y revisar antes de salir a volar. Una de las más importantes son las pequeñas, caras, escurridizas y frágiles tarjetas MicroSD. Hasta la fecha, DJI acostumbraba a incluir en sus drones una tarjeta MicroSD para que no tuvieras que comprarla por separado. No obstante, a nada que vueles tu dron verás que nunca basta con una tarjeta, ya que éstas se pierden, se estropean, se llenan y se olvidan. El Mavic 2 Pro sin embargo cuenta con una memoria interna de 8Gb. Es cierto que 8 Gb es un tamaño un tanto ridículo a día de hoy, y más si vas a grabar vídeos a 4K, pero la cantidad de imprevistos que pueden surgir con tus MicroSD es infinita, y saber que no estás absolutamente vendido y que vas a poder grabar en el caso de que todo vaya mal es un bonus de tranquilidad que cualquier piloto agradece, seas aficionado o profesional. Por si fuera poco, en el antiguo Mavic tenías que desplegar dos de sus patas para acceder a la ranura MicroSD, y el nuevo se ha rediseñado para que puedas acceder a ella estando completamente plegado. De nuevo, es un detalle, pero se agradece.
  • Sistema de detección de obstáculos omnidireccional: hay poco que añadir. Nunca, en ningún caso, recomendaremos a nadie volar sin precaución o intentar chocar el dron con cualquier obstáculo, ya que cuando vuelas drones y te dedicas a la realización audiovisual, tu Dios ha de ser Murphy, pero saber que cuentas con el apoyo de sensores por todas partes pensados para detener tu dron por ti si has hecho algo mal es algo que se agradece, y mucho.
  • Luces LED en la base del dron: es tan estúpido y a la vez tan bueno; cuando aterrizas a una cierta distancia de ti, es complicado trazar mentalmente una línea vertical desde el dron al suelo para prever exactamente dónde va a aterrizar, y ésta dificultad aumenta exponencialmente con la distancia. Dos potentes LEDs en la base del dron iluminan el suelo cuando vas a tomar tierra para facilitarte la tarea y ayudarte a que no caigas sobre una piedra o arbusto.

Lo no tan bueno

¿Y qué es lo que menos nos gusta? La verdad es que no hay mucho que rascar aquí.

Por un lado, destacamos que el Mavic 2 Pro ofrece dos modos de vídeo en 4K: el modo 4K Full FOV, que toma toda la superficie del sensor  del objetivo (28mm), y el modo 4K HQ (alta calidad), que toma la parte central del sensor (con una distancia focal equivalente a 39 mm), dando una imagen de mejor calidad. Honestamente, esto supone un verdadero quebradero de cabeza. Por una parte, está bien tener la opción de grabar en 4K con una distancia focal de 39mm, y añade versatilidad a un dron que no cuenta con el zoom óptico del Mavic 2 Zoom. Por otra parte, no obstante, resulta muy llamativo, puesto que normalmente siempre es mejor aprovechar todo el sensor. ¿Qué sentido tiene incluir un sensor de una pulgada si para obtener mejor calidad de vídeo estamos utilizando sólo un 70% de su superficie? Pues bien: lo cierto es que un vídeo 4K muestra únicamente 8,3 megapíxeles, frente a los 20 megapíxeles que pueblan el sensor de una pulgada del Mavic 2 Pro. Al utilizar toda la superficie del sensor, la imagen de 20 megapíxeles tiene que redimensionarse a 8,3 megapíxeles para formar una imagen 4K, en un proceso costoso para el procesador interno de la cámara. Nuestra suposición aquí es que el procesador no es lo suficientemente potente como para leer los 20 megapíxeles del sensor y traducirlos simultáneamente a 8,3 megapíxeles conservando la mejor calidad, y que al utilizar la parte central del sensor esta conversión es mucho menos costosa, permitiendo una mayor calidad final. La verdad es que supone un jarro de agua fría pensar que en una cámara tan excelente el sistema de procesado de las imágenes pueda estar haciendo de cuello de botella. Es un magnífico sensor de una pulgada, sí, pero no aprovecha todo su potencial. El siguiente vídeo de Youtube hace una comparativa de las cámaras de algunos drones, y ofrece algunas especulaciones al por qué de esta bajada de calidad.

Además, se han podido ver en internet imágenes del estabilizador roto, que de ser ciertas responderían a defectos de fábrica presumiblemente puntuales. Probablemente también como punto negativo, pondríamos entre muchísimas comillas el precio, y es que pasar de 1000€ del modelo antiguo a 1499€ es un incremento de más del 50%; aunque poniendo en la balanza todo lo que ofrece, y más si se compara con un dron tan bueno como el Phantom 4 ProV 2.0 (1699€), no nos parece nada subido de precio. No obstante, el hecho de que DJI lanzara este dron a 1449 euros y haya decidido subir el precio 50 euros, cuando en muchos lugares (en España sin ir más lejos) no hay stock, afea un poco la buena imagen que han dado con su producto.

Finalmente, y si queremos hilar fino (siempre queremos), tenemos que poner pegas al mando si se compara con el de otros drones: es más pequeño, y por tanto menos ergonómico a la mano. Además, el método de sujeción del dispositivo que utilizaremos como pantalla es muy pequeño para agarrar cualquier cosa que no sea un móvil; si queremos utilizar una tablet tendremos forzosamente que adquirir un adaptador. Ya que contamos con un dron con capacidad de grabar vídeo bastante profesional, tener este obstáculo a la hora de monitorizar la imagen es absurdo. Para nuestro gusto, gestionar el vuelo de un dron desde una pantalla de 5” siempre será insuficiente. Entendemos, no obstante, que un mando más pequeño es el precio que hay que pagar para tener un dron tan portátil.

Mavic 2 Zoom:

Vuelve a leer el análisis del Mavic 2 Pro. Olvídate de la parte que habla de la cámara. Ese es nuestro análisis (resumido) del Mavic 2 Zoom.

Y es que el Mavic 2 Zoom ha sido lanzado a la par que el Mavic 2 Pro, y comparte con él todo menos la cámara. Sigue grabando a 4K en H.264 y H.265 y 100 Mb/segundo, pero tiene un sensor más pequeño (1/2.3 pulgadas), carece de control de apertura, tiene 13 pasos de rango dinámico y está limitado a una profundidad de color de 8 bits. Para compensarlo, es 250€ más barato (con un precio de 1249€), y es el único dron ultraportátil con zoom óptico (de 24 a 48mm) del mercado, lo que lo hace bastante versátil y supone una herramienta narrativa única para el realizador.

Esto queda adornado con unas cuantas chucherías, como la posibilidad de hacer espectaculares planos dolly zoom, o macrofotografías empastadas por el software de la cámara de hasta 48 Mp. Si bien los resultados son alucinantes, son más marketing que otra cosa, ya que su aplicación en el mundo real va a ser bastante limitada como para justificar la elección de un dron sobre otro. Para romper una lanza a su favor también hay que reconocer que la distancia focal es un factor clave a la hora de componer una imagen: poder elegir una distancia focal, aunque el rango de elección se limite a 24-48mm, lo convierte en una herramienta mucho más polifacética que cualquier dron de su misma gama, y que ahí es donde yace el verdadero valor diferencial de este dron.

Phantom 4 Pro (y Phantom 4 Pro V2.0)

Phantom 4 Pro cámara

El Phantom 4 Pro salió al mercado casi a la par que el Mavic Pro original. Desde entonces hemos visto lanzamientos del Mavic Spark, Mavic Air, Mavic Pro Platinum… Y las actualizaciones que ha ido viviendo este dron han sido con cuentagotas y de poca relevancia. No vamos a mentir en este análisis comparativo: nosotros nos declaramos manifiestamente fans de la gama Phantom porque ha supuesto un antes y un después en el mundo de las grabaciones aéreas, pero no por ello vamos a ser menos imparciales.

Por qué le tenemos tanto cariño a los Phantom

Porque fue la primera plataforma portátil (menos de dos kilogramos) fácil de montar y volar y con una buena calidad de vídeo. Ahora no lo recordaremos, pero saber que con un aparato tan compacto éramos capaces de grabar buenas tomas aéreas de una forma segura y despreocupada hace unos años era auténtica ciencia ficción. El lanzamiento del primer Mavic Pro, ultraportátil, plegable, y con una buena cámara, fue un impacto en la línea de flotación de la gama Phantom, hasta entonces el dron insignia de la compañía, ya que por comparación para el gran público, el Phantom pasaba a ser un mamotreto que te exigía una mochila entera dedicada exclusivamente a su transporte. Para los profesionales del audiovisual, acostumbrados a que sus cámaras sean transportadas en camiones, guardadas en caras y voluminosas cajas y movidas por el set en grandes carritos, poder volar una cámara que cabe en una mochila es casi un milagro. Ahora que podemos tener una buena cámara aérea en una bandolera, tener un dron que requiere de una mochila parece poco práctico y hasta arcaico: todo depende del contexto. A pesar de esto, la cámara del Phantom 4 Pro seguía siendo la mejor en su rango de precio, y por las características que vamos a detallar, es ahora el rival natural del Mavic 2 Pro.

Para un aficionado hay muchos factores en cuenta a la hora de comprar un dron: las principales son el precio, la portabilidad, la facilidad de uso y la cámara. Cuando te dedicas a la producción audiovisual, sin embargo, la cámara adquiere un protagonismo especial, y se pueden sacrificar otros aspectos si la imagen que promete puede ser un poquito mejor. Al ser nuestro caso, hacemos mucho más énfasis en qué cámara va a dar mejores resultados. Si eres aficionado, una diferencia mínima en la calidad de la cámara no será una de tus grandes preocupaciones. Las cámaras del Phantom 4 Pro y del Mavic 2 Pro comparten muchas similitudes y tienen muy pocas pero relevantes diferencias:

La cámara del Phantom 4 Pro es mejor en:

  • Hasta 4K a 60 fps: en numerosas ocasiones los clientes nos piden grabar vídeo a 60 fps, para poder ralentizarlo en postproducción, aunque ello significara renunciar a la resolución 4K. El Phantom 4 Pro da la posibilidad de no tener que renunciar al 4K para ello, y aunque es una característica muy concreta, es algo que podría hacer que nos decantáramos por él sobre el Mavic 2 pro.
  • Obturador mecánico (con el Phantom 4 Pro 2.0): El obturador es el mecanismo que se abre y se cierra para permitir el paso de luz al sensor a la hora de realizar una fotografía o grabar vídeo. En el caso de las cámaras digitales, este sistema suele ser electrónico, lo que hace que la imagen, que se registra de abajo a arriba en el sensor no sea perfecta cuando hay objetos en movimiento. En el caso de vídeo este efecto es más notable, ya que da un movimiento gelatinoso a los objetos. No obstante, a día de hoy son muy pocas las cámaras digitales que utilizan un obturador mecánico para grabar vídeo, y es una característica de perfil altísimo para incluir en un dron.

Son similares en:

  • Sensor de una pulgada y 20 megapíxeles
  • Grabación de hasta 100Mb/s en H.264 y H.265
  • Apertura de diafragma manual

El Phantom 4 Pro es peor en:

  • Profundidad de color de 8 bits

Así pues, la balanza por escoger una cámara sobre la otra prácticamente se resume en si preferimos grabar a 4K y 60 fps o poder grabar a 10 bits de profundidad de color, o lo que es lo mismo: ¿preferimos a papá o a mamá? Es una diferencia pequeña pero muy importante, ya que cualquier cliente podría pedirnos una u otra, o las dos. Sin embargo, hay que salir de las especificaciones sobre el papel para decantarse por una, ya que si el Mavic 2 Pro quiere grabar vídeo a 60 fps, hay que bajar la resolución a 2,7K (todavía suficiente para vídeos para internet). En nuestro frenesí por investigar a fondo la calidad de estas dos cámaras, dimos con este vídeo en el que comparan ambas cámaras. Analizando las imágenes escaladas al detalle podremos ver cómo por norma general el Mavic 2 Pro parece dar mayor detalle que el Phantom 4 Pro, y que aun siendo de menor resolución, la calidad del vídeo del Mavic 2 Pro a 2,7K 60 FPS es mejor que la del Phantom 4 Pro 4K 60 FPS:

¿Por qué? No conocemos los pormenores del funcionamiento interno de cada cámara, cada procesador, cada lente, pero lo que sí sabemos es que el Phantom 4 Pro produce unas imágenes muy vistosas ya que aplica un filtro de nitidez directamente a la imagen bastante notable, que sin embargo provoca la pérdida de los pequeños detalles de los objetos más pequeños en el cuadro. De la misma forma el Phantom es conocido por aplicar un filtro antiruido bastante pesado a sus imágenes, lo que también repercute en pérdida de detalle. La imagen es más resultona, sí, pero no por ello mejor, y es ahí donde al Phantom 4 Pro se le ve el cartón. Es por eso que si vemos comparativas de uno contra otro en Youtube pueda llegar a parecer que el Phantom 4 Pro se ve mejor, pero no debemos olvidar que los vídeos que vemos en Youtube han sido grabados, editados, renderizados, procesados por Youtube y finalmente reproducidos, y en cada uno de esos pasos la imagen puede alterar su calidad, por lo que las clásicas comparativas lado a lado, aunque puedan ser útiles, no son la prueba del algodón.

Más vale viejo conocido…

Finalmente vamos a esgrimir un argumento absolutamente subjetivo a favor del Phantom 4 Pro y su versión 2.0. A todos nos gusta tener lo último en todo, y nosotros somos los primeros a los que se les ponen los dientes largos cada vez que hay un nuevo lanzamiento. No obstante, a la hora de trabajar, la fiabilidad es un factor clave. En el mundo tecnológico los calendarios de lanzamientos aprietan muchísimo a los fabricantes, y en ocasiones lanzan al mercado productos que no han sido testados tan minuciosamente como deberían. Todos nos acordaremos de los smartphones cuya batería explotaba. En el mundo de los drones, sin ir más lejos, esa primera remesa de drones GoPro Karma que tuvo que ser retirada porque los drones caían del cielo por culpa de unas baterías mal diseñadas. DJI tampoco se libra, puesto que un dron tan profesional como el DJI Inspire 2 traía en sus primeras remesas unas hélices con una ligera holgura que provocaban un ruido preocupante cuando se giraban con la mano. No queremos ser sensacionalistas, ya que son casos extremos que no tienen por qué pasar por cada producto nuevo que se lanza, pero si la prudencia es una de tus máximas, cabe tener en consideración el hecho de que el Phantom 4 Pro V 2.0 es un dron desarrollado sobre una plataforma, la del Phantom 4, que lleva funcionando dos años y medio. Esto tiene sus inconvenientes, como un tamaño más abultado y la sensación de estar pagando por un producto que en algunos aspectos no es tan puntero como los nuevos Mavic.

Por otra parte, ya sabemos que vivimos en un mundo donde lo que se comercializa de primeras son en ocasiones versiones beta vitaminadas, y que a golpe de firmware van solucionando algunos de los problemas que presentan de origen. No sería de extrañar que dentro de unos meses una actualización permitiera al Mavic 2 Pro grabar con todo su sensor en modo HQ, dejando este artículo desactualizado, o que veamos un Mavic 2 Pro V 2.0…

En resumen:

Lo cierto es que hasta donde hemos podido ver, la cámara del Mavic 2 Pro es algo mejor para vídeo, aunque haga falta el análisis más o menos minucioso del material para decantarse por uno o por otro.

Al comenzar a hablar del Phantom 4 Pro V2.0 reconocía abiertamente mi debilidad por los Phantom, pero al César lo que es del César. Si la cámara del Mavic es ligerísimamente mejor, el precio es similar, pero el Mavic es muchísimo más versátil y fácil de llevar, hay pocos escenarios en los que elegiríamos el Phantom 4 Pro V2.0 sobre el Mavic 2 Pro, que se revela como nuestro ganador, aunque se nos rompa un poquito el corazón al reconocerlo. Y es que, tras dos años en el mercado, y aunque es un dron sobresaliente, la dejadez por parte de DJI en este modelo es clara. Contamos los días hasta que DJI lance un hipotético Phantom 5 que sacrifique la portabilidad de los Mavic pero que sea una elección obvia por cuestiones de cámara. Hasta entonces nuestra opinión es que la gama Phantom, lamentablemente, queda en barbecho.

Para terminar, hemos elaborado una rapidísima clasificación de qué dron gana en cada aspecto, para comprender en qué destaca cada uno:

  • Calidad de la cámara: Mavic 2 Pro y Phantom 4 Pro V2.0: la verdad es que ambas cámaras son formidables, a pesar de tener sus respectivas pegas, y a día de hoy nos es imposible decantarnos firmemente por una de las dos.
  • Portabilidad: Mavic 2 Pro y Mavic 2 Zoom, empatados puesto que comparten todo menos la cámara.
  • Facilidad de uso: Mavic 2 Pro y Mavic 2 Zoom, que quedan algo por encima del Phantom por algunas funcionalidades automatizadas por su software, como el Active Track 2.0.
  • Precio: el Mavic 2 Zoom es el más barato de ellos.

Tabla comparativa de Mavic 2 Pro, Mavic 2 Zoom y Phantom 4 Pro v 2.0.

Mavic 2 ProMavic 2 ZoomPhantom 4 Pro V 2.0
 Bitrate y formato100 Mb/s en H.264 y H.265100 Mb/s en H.264 y H.265100 Mb/s en H.264 y H.265
 Profundidad de color10 bits8 bits 8 bits
 Resolución máxima4K@30 FPS4K@30 FPS4K@60 FPS
 Zoom ópticoNo24-48mmNo
 ObturadorElectrónicoElectrónicoMecánico
 Peso907 gramos905 gramos1,375 kg
 Precio1499 euros1249 euros1699 euros

¿Te convence alguno de ellos? Si es así, por favor, comenta cuál es tu favorito y qué argumentos han sido más de peso para ti a la hora de inclinar la balanza.

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Actualización:

El vídeo de Youtube que enlazamos ha dado mucho que hablar, ya que parece evidente que el DJI Mavic 2 Pro no aprovecha por completo su sensor de 1″. Si quieres saber más sobre esto, te invitamos a leer nuestra siguiente entrada:

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4 Comentario

  • Javier on 28 septiembre, 2018

    Da gusto encontrar artículos que salgan del marketing de lo nuevo y profundice un poco en el tema q trara, todo es ruido en cuanto a los nuevos drones.
    Felicidades.

  • DronProfesional on 29 septiembre, 2018

    Gracias Javier por tu amable comentario. Nos alegramos de que te gustara el artículo.

    Hablamos de drones para la producción audiovisual profesional, y para un profesional el cambio de modelo debe aportar mejoras significativas que justifique las subidas de precio cosa que no siempre ocurre. DJI debe entender que un cliente puede buscar a alguien que le ofrezca el servicio usando el último modelo aún incluso cuando las diferencias con el modelo anterior sean poco importantes. Si el servicio consiste en una serie de trabajos te lo puedes pensar, pero la mayoría de los profesionales que ofrecen servicios a particulares y a empresas pequeñas de forma ocasional, no puede permitirse estar comprando un dron nuevo cada poco tiempo porque es una herramienta de trabajo bastante cara, y en caso de hacerlo tendría que trasladar esos gastos al precio de un servicio donde hoy por hoy hay mucha competencia.

    A los aficionados exigentes que optan por una gama semiprofesional, tampoco les hace mucha gracia.

  • escolar.j2@gmail.com on 17 noviembre, 2018

    Es muy improbable que Hasselblad haya diseñado el sensor.
    Hasselblad ya no es lo que era antiguamente, no migró hacia el mundo digital.
    Las cámaras digitales de Hasselblad son cámaras sony con distinta carcasa, por lo que tanto el sensor como las tripas son de Sony.
    Hasselblad habrá “prestado” el nombre porque les interesa que se siga hablando de ellos. Creo recordar es la compró una empresa china.

  • DronProfesional on 18 noviembre, 2018

    Lo cierto es que saber quien diseña un componente, quien lo fabrica no es tan fácil como saber quien le pone la marca y quien lo distribuye. Gracias por tu aporte.

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