"> Qué accesorios utilizamos para volar con el dron Phantom 4 Pro V2.0 - Dron Profesional

Qué accesorios utilizamos para volar con el dron Phantom 4 Pro V2.0

Phantom 4 Pro V2.0

Qué accesorios utilizamos para volar con el dron Phantom 4 Pro V2.0

Qué accesorios utilizamos para volar con el dron Phantom 4 Pro V2.0
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Un desglose de los complementos básicos para volar un Phantom 4 Pro V2.0

Una de las dudas recurrentes de muchos lectores es referente a los equipos que utilizamos para volar. Es una duda que puede ser compartida tanto por pilotos como por aficionados y usuarios que se plantean la compra de un primer dron. En estas entradas desglosaremos el material utilizado por nosotros esperando ser de utilidad para la comunidad.

En esta primera entrada hablaremos del Phantom 4 Pro V2.0 y su equipo relacionado, y dejaremos para la siguiente el DJI Inspire 2.

El dron: Phantom 4 Pro V2.0

El DJI Phantom 4 Pro V2.0 es el dron que utilizamos para la mayoría de trabajos, y además puede ser una buena opción como primer dron: por una parte, ofrece una calidad de imagen excelente, más que suficiente incluso para un amplia variedad de trabajos profesionales, y por otra es fácil de llevar y de manejar, así que es una gran plataforma de aprendizaje.

A un nuevo piloto le permitirá ponerse a los mandos y coger práctica muy rápidamente. Además, si queremos obtener una mejora significativa en la calidad de la cámara que ofrece este dron, veremos cómo los precios de las alternativas se disparan muy rápido. Es cierto que la gama Mavic ofrece características parecidas y una gama de precios similar con mayor protabilidad, pero como ya escribimos una entrada comparativa de drones DJI para producción audiovisual sobre ellos hace tiempo, sois libres de leerla si queréis profundizar en este tema.  

Las placas identificativas: MavicSkins

De acuerdo con el Real Decreto que regula las actividades con drones, si éstos se utilizan de forma profesional, tanto el dron como el control remoto han de estar equipados con una placa grabada de material ignífugo que recoja el nombre del operador, el modelo y número de serie de la aeronave y alguna forma de contacto. La página MavicSkins ofrece estas placas personalizables para que no tengamos que abrirnos mucho la cabeza.

Debemos hacer hincapié en que este requisito sólo es necesario para pilotos profesionales.

A demás de estas placas, MavicSkins ofrece vinilos y pegatinas para personalizar tus drones con diseños muy distintivos: desde colores chillones para ver mejor el dron en la distancia hasta diseños de nave espacial para distinguir a tu dron un poco del resto y poder plasmar tu inequívoca personalidad.

La mochila: Smatree mochila para DJI Phantom 4

Cuando compramos un DJI Phantom, éste viene perfectamente empaquetado en un pequeño maletín de porexpan, bastante seguro pero muy poco ergonómico (para agarrarlo sólo ofrece un pequeño asa de plástico). Aunque hay infinidad de modelos de mochilas para drones Phantom, la Smatree es ideal porque está diseñada no para contener el dron, sino para introducir en ella directamente el maletín de DJI. Puede parecer un tanto absurdo porque es un poco más abultada que otras, ya que el maletín de por sí es relatiamente voluminoso, pero de todas las opciones que hemos probado, muchas de ellas perfectamente válidas, esta es nuestra favorita: te permite aprovechar un maletín perfectamente robusto que de otra forma estaría cogiendo polvo o directamente en la basura, con la tranquilidad de estar transportando el dron de forma segura de la forma en la que DJI lo había diseñado.

Otras mochilas para drones están acolchadas en su interior, y ofrecen compartimentos internos de separación, lo cual es imprescindible. No obstante, a nosotros siempre nos ha dado más confianza la caja que incluye DJI de serie.

Además la mochila Smatree para el DJI Phantom cuenta con un bolsillo perfectamente subdividido para llevar baterías extra de forma segura y con muy fácil acceso, y bolsillos extra otros útiles que puedas necesitar.

Las tarjetas microSD: Lexar 633x de 32 gb

Aunque cuando compramos el dron éste incluye una tarjeta microSD totalmente válida, no debemos engañarnos: vas a necesitar tarjetas, y unas cuantas; aunque sólo sea por el hecho de que estas pequeñas memorias tienden a fallar, muy poco, pero seguro que cuando fallen será cuando peor te venga. En cuanto a la marca y modelo de las tarjetas, nosotros utilizamos estas Lexar, aunque en la web de DJI y en los manuales se incluye un desglose de muchas de las tarjetas aceptables para este dron. Ten en cuenta que grabar a máxima calidad exige unas velocidades de escritura muy altas, y si tenemos una tarjeta que no dé la talla no podremos grabar a a 4K y 60FPS, por poner un ejemplo. Para terminar, como consejo, cabe decir que la capacidad que encontramos óptima para estas tarjetas es de 64 y 32 gb, ya que con una capacidad menor te arriesgas a que en jornadas relativamente intensivas se te llene la tarjeta antes de lo previsto.

La pantalla: Apple Ipad

Los fabricantes de drones por lo general se aprovechan de asumir que todos tenemos smartphones para no proveer de pantalla a sus dispositivos. Hay excepciones, por supuesto, como los drones de Yuneec o la variante Plus de los Phantom. DJI de hecho también hace caja vendiéndonos pantallas (de buena calidad, eso sí) a precio de uranio enriquecido para algunos modelos. Nosotros durante mucho tiempo utilizamos nuestro propio móvil Android, hasta que sucesivas actualizaciones de la app de DJI empezaron a provocar con demasiada frecuencia un cuelgue inesperado de ésta, con el peligro que conlleva perder de repente la imagen de la cámara y la telemetría del dron… Un fallo que, curiosamente, no se daba en los dispositivos de Apple.

Aunque llevamos un tiempo utilizando el Ipad como interfaz, sí hemos seguido utilizando el Smartphone, y parece ser que este problema se ha terminado solucionando. No obstante, la ventaja que supone disponer de una pantalla grande para ver lo que estás grabando hace que ni nos planteemos volver atrás. Por si fuera poco, al utilizar tu Smartphone pueden darse diversos problemas, como llamadas entrantes durante el vuelo, o que durante el trayecto hacia la localización lo hayas usado como GPS dejando la batería temblando antes siquiera de empezar a volar.

Las baterías: Baterías de DJI para Phantom 4.

Una gran baza a la hora de adquirir el Phantom 4 Pro V2.0 fue que las baterías que ya teníamos del Phantom 4 original son compatibles con el nuevo, aunque duren ligeramente menos por tener menor capacidad. A la hora de volar, consideramos que el número mínimo de baterías que debemos llevar es tres, que da para algo más de una hora de vuelo real.

¿Hay alternativas más baratas? Las baterías propietarias de DJI son costosas, y la propia DJI desaconseja el uso de baterías de terceros en sus drones. Aunque hay marcas que hacen baterías más baratas para los Phantom, creo sinceramente que no vale la pena correr ese riesgo, por pequeño que sea: las baterías LiPo son extremadamente frágiles, seguro que has oído hablar de empresas tecnológicas reputadas que han sufrido millonarias pérdidas por fallos con sus baterías (Samsung, GoPro…). Por si fuera poco, al menos en nuestra experiencia hemos visto miles de veces baterías de marcas de origen cuestionable hincharse y quedar inservibles tras unos pocos usos: de móviles, cámaras, baterías externas para smnartphones… Simplemente volamos más tranquilos sin tener que preocuparnos de que en cualquier momento una batería que no conocemos haga que perdamos nuestra aeronave por habernos ahorrado unos euros.

El cargador: Serie Phantom 4 Puerto de carga de baterías de DJI

Un accesorio casi casi imprescindible, que permite conectar tres baterías y que se vayan cargando en lugar de tener que ponerlas a cargar una a una. Igual que con las propias baterías, hay modelos más baratos de otros fabricantes, pero las baterías son caras, delicadas, inflamables y peligrosas, y nosotros no queremos jugárnosla utilizando cargadores de terceros.

La correa para el mando: Owoda para DJI Phantom 4/3/2 vision / Inspire 1

Como elemento adicional de seguridad, siempre es recomendable llevar una correa atada al mando, para evitar que en un tropiezo el mando salga despedido y el dron quede a la deriva, o cosas peores. Esta correa es algo más ergonómica que una simple correa que vaya al cuello, aunque eso sea preferible a no llevar nada.

Bonus: qué no utilizamos

Ya que hemos escrito esta entrada acerca de qué utilizamos, creemos que es justo mencionar material un par de elementos que no utilizamos en nuestros vuelos y por qué:

Parasol:

Seguramente uno de los elementos más útiles (y menos costosos) que todo piloto de drones puede equipar, y es que al volar en plena luz del sol las pantallas de los dispositivos móviles a menudo no son lo suficientemente brillantes, o reflejan demasiado, como para poder ver a la perfección. Aunque un buen parasol es algo que lleva en nuestra lista de la compra mucho tiempo, la verdad es que no nos ha resultado absolutamente indispensable hasta ahora, motivo por el que, sin urgencia, es un elemento que no ha entrado en nuestro carro de la compra todavía.

Filtros ND:

Entramos en terreno fotográfico. Los filtros ND son cristales que se añaden en el extremo de un objetivo para reducir la cantidad de luz que entra; algo así como gafas de sol para la cámara. Parece que para muchos pilotos de drones, los filtros ND son imprescindibles para todo tipo de vuelos. No obstante, vamos a explicar por qué no compartimos esta opinión.

Para empezar, debemos entender que en una cámara contamos con tres elementos fundamentales para controlar la exposición:

  • El ISO, o sensibilidad del sensor. A mayor ISO, más luminosidad pero también más ruido.
  • La apertura de diafragma, algo así como el iris de la cámara. Con un diafragma muy cerrado pasa menos luz, y con uno abierto entra más luz, aunque se pierde profundidad de campo.
  • Velocidad de obturación: es el tiempo durante el cual el sensor está expuesto a la luz. A velocidades rápidas, la imagen es más oscura y el movimiento queda mejor congelado. A velocidades lentas la imagen es más clara pero más borrosa.Vamos a detenernos un poco en este último punto, y es que al contrario de lo que se podría creer, cuando se graba vídeo o cine hay que huir de velocidades de obturación rápidas. El motivo es que los estándares de cine y vídeo corren a 24 o 25 fotogramas por segundo; 30 en el caso de grabar en NTSC. Aunque es una tasa de fotogramas suficiente para crear la ilusión de movimiento, es una velocidad muy baja para todo lo que puede capturar el ojo humano. Si combinamos esta tasa de fotogramas por segundo con una velocidad de obturación elevada, donde el movimiento se congela, y escenas movidas, tendremos una experiencia de visualización bastante negativa. Es por esto que tradicionalmente siempre se filma a una velocidad de obturación igual al doble de los fotogramas por segundo a los que se graba: si grabamos vídeo a 25 fps, cada fotograma debería estar expuesto la mitad de un veinticincoavo de segundo: 1/50 segundos, que es suficientemente lento como para que en cada fotograma se plasme cierto desenfoque por movimiento que ayude a “unir” un plano con el siguiente. Como realizador, puedes por supuesto decidir grabar con una velocidad de obturación muchísimo más alta, pero debes tener en cuenta que esto afecta a cómo los espectadores percibirán el resultado, y puede ser muy útil para crear disconfort en la audiencia, por ejemplo.

Vemos aquí que las opciones para controlar la exposición del vídeo una vez descartamos toquetear la velocidad de obturación ya no son tres, sino dos: ISO y apertura de diafragma. A esto añadimos dos dificultades propias del mundo de los drones, que son:

  • En la mayoría de ocasiones estarás grabando en exteriores, de día y con el cielo despejado, o lo que es lo mismo: con una cantidad exageradísima de luz.

  • La mayoría de drones con cámara integrada tienen una apertura de diafragma fija, por lo que no puedes cerrarlo de más para compensar la entrada desmedida de luz.

Encontraremos con mucha frecuencia que si grabamos a plena luz del día al ISO más bajo de tu cámara, a la apertura por defecto y a una velocidad de obturación de 1/50”, el plano quedará muy sobreexpuesto. Precisamente por esto, contar con filtros ND colocados en la lente es especialmente útil para los pilotos de drones, ya que nos permiten bajar drásticamente la entrada de luz en nuestras cámaras sin tener que aumentar la velocidad de obturación.

Si es tan útil, ¿cómo es que no los utilizamos? Por una razón muy sencilla: el Phantom 4 Pro V2.0 sí que puede ajustar su diafragma, devolviéndonos uno de los tres pilares para controlar la exposición. Por otra parte, las consecuencias de grabar a mayores velocidades de obturación sólo es realmente evidente cuando hay mucho movimiento en la pantalla. Con tu cámara a 30 ó 60 metros de altura grabando establishing shots es un mal que se puede sobrellevar. No estoy diciendo que los filtros ND no puedan ser útiles, desde luego son una herramienta que te deuelve algo de control creativo sobre tu dron, pero además plantean el problema de que si montas tu filtro ND en el dron, lo subes y descubres que es un ND demasiado alto o demasiado bajo, puedes perder un precioso tiempo de trabajo y de batería.

En cualquier caso, si te decides a comprar filtros ND para cualquier cámara u objetivo, sí cabe recomendar que éstos sean de buena calidad. La industria lleva décadas evolucionando y perfeccionando materiales, ópticas, cristales, sensores y demás elementos de una cámara para producir las imágenes más bellas y fieles a la realidad, y es una lástima echar todo ese esfuerzo por tierra poniendo entre tu cámara y el mundo un mal cristal que lo arruine. Esto ha sido todo por hoy. Esperamos que este artículo os haya resultado útil, tanto si sois pilotos de un Phantom como si os estáis planteando serlo próximamente. En un artículo próximo hablaremos del DJI Inspire 2 y qué equipo utilizamos con él. ¡No os lo perdáis!

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